Jardín

Creación de jardines privados.


Creación de jardines privados.


La creación de jardines privados requiere una cierta competencia con respecto a las especies de plantas que uno desea albergar, ya que esta elección está condicionada por ciertos factores, tales como:
- extensión de tierra
- tipo de tierra
- exhibición de jardín
- condiciones climáticas
- tipo de iluminación
- convivencia entre plantas
Para decidir sobre las variedades de vegetales que se plantarán en el jardín, puede variar entre:
- árboles (cuando el espacio disponible lo permite y el jardín es grande)
- plantas arbustivas
- plantas trepadoras (si necesita cubrir paredes o espalderas)
- plantas herbáceas
- plantas con flores
- plantas de hoja perenne
- plantas acuáticas (si hay un cuerpo de agua presente)
También hay diferentes tipos de jardines, inspirados en tendencias estilísticas, gustos personales o incluso filosofías de la vida; a este respecto podemos recordar:
- jardines paisajísticos (son los jardines clásicos con césped verde y regular, con setos cortados según diseños geométricos, a menudo con cuerpos de agua. Son un ejemplo de orden).
- jardines rústicos (son jardines rurales, de ninguna manera artificiales, cuyo objetivo es crear un entorno en el que las diversas especies naturales y, a menudo, nativas estén en equilibrio entre sí)
- Jardines zen (son jardines inspirados en la tradición japonesa, en los que coexisten varios elementos, a saber: plantas, piedras y agua, que crean una representación alegórica del viaje del hombre hacia la contemplación y la espiritualidad).

Creación de jardines clásicos.



- GLICINA
Es una planta arbustiva y trepadora, con hermosas flores de color púrpura, que se utiliza con fines ornamentales y para crear cubiertas para espalderas, paredes o cenadores.
Presenta un tallo leñoso, retorcido y muy ramificado.
Las hojas son pinnadas y están formadas por muchas hojas pequeñas de color verde claro.
Las flores se juntan en inflorescencias en racimo, muy fragantes, de forma cónica, de un típico color rosa violeta.
Debe plantarse en áreas soleadas del jardín, ya que ama los climas templados y teme las heladas y el frío.
Requiere un suelo fértil, bien drenado y rico en sustancias orgánicas, preferiblemente con un componente arcilloso.
Es aconsejable regar con frecuencia y fertilizar cada 6 meses con fertilizantes específicos para plantas con flores.
- TULIPÁN
Es una planta herbácea ornamental florida que se usa para crear parterres decorativos o para llenar jarrones con fines ornamentales; La planta vive bien tanto en tierra como en macetas.
Tiene un tallo largo, delgado, de color verde oscuro.
Las hojas son lanceoladas, estrechas, cubiertas con una pátina cerosa y un color verde intenso; Tienen una inserción alternativa.
Las flores tienen una corola muy llamativa, con colores brillantes que varían entre tonos de blanco, amarillo, rosa y rojo.
Los pétalos están bien separados y tienen un margen continuo con un ápice redondeado o angular dependiendo de la variedad.
Requiere suelos suaves y bien drenados, con una composición básica y nunca arcillosa, no demasiado húmeda.
Debe estar alojado en áreas brillantes pero no a la luz directa del sol, ya que puede secarse temprano.

Creación rústica de jardines



Si queremos crear espacios verdes privados con un carácter rústico, aquí están las especies que puede usar:
- LAVANDA
Es una planta herbácea tupida, de hoja perenne y fragante perteneciente al matorral mediterráneo que, debido a su buena adaptabilidad y rápido crecimiento, se elige para formar rincones coloreados y perfumados en el jardín.
Tiene un tallo herbáceo rígido y alargado, de color verde oscuro, de hasta 1 metro de altura.
Las hojas son estrechas y de color verde plateado.
Las flores son muy pequeñas y se juntan en inflorescencias puntiagudas, de color violeta y muy fragantes.
Requiere suelos fértiles y bien drenados, posiblemente con un componente calcáreo, incluso si es adecuado en todas partes como especie rústica.
Prefiere posiciones soleadas y bien ventiladas con climas templados y suaves.
- MIMOSA
Es un arbusto de hoja perenne, florido, muy fragante y ornamental.
Tiene un tallo leñoso, altura entre 10 y 15 metros.
Las hojas son bipinnadas y se componen de pequeñas hojas de color verde brillante.
Las flores se juntan en inflorescencias en forma de flor, de aspecto suave, similar a las bolas de algodón, muy fragantes, con un intenso color amarillo dorado.
La floración es temprana: de enero a marzo, por lo que esta planta se elige para formar una mancha de color, incluso en los meses de invierno.
Los frutos son legumbres negras, de 5 a 10 cm de largo.
Requiere un suelo suave, bien drenado y profundo con un componente ácido.
Vive bien en zonas soleadas del jardín.
Debe regarse al menos una vez al mes y fertilizarse en primavera y otoño, preferiblemente con fertilizantes líquidos.

Creación del jardín zen



Si amamos el estilo japonés, estas son las mejores especies para la creación de espacios privados zen:
- BAMBÚ
Es una planta arbustiva de hoja perenne nativa de Japón, muy decorativa y de buena adaptabilidad, que se utiliza tanto para formar pequeñas arboledas como para llenar jarrones con fines ornamentales.
El tallo es erecto y delgado, robusto y flexible, de color verde claro y se eleva desde las raíces rizomatosas.
Las hojas son delgadas, lanceoladas y se asemejan a briznas de hierba.
Requiere un suelo profundo y bien drenado, enriquecido con turba, arena y corteza de pino rallada.
Debe plantarse en áreas soleadas del jardín, pero no bajo la luz solar directa.
Prefiere climas cálidos y húmedos y debe regarse con frecuencia, alternando abundantes nebulizaciones.