Jardín

Manzano en flor


Riego


El riego del manzano en flor debe regularse en función de la lluvia. Si las lluvias son abundantes, de hecho, no es necesario darle agua adicional al árbol: de lo contrario, correría el riesgo de estancamiento del agua, lo que además de causar estrés a la planta puede causar una pudrición generalizada del sistema de raíces y enfermedades fúngicas. Si, por otro lado, hay un período de sequía, es aconsejable regar una o dos veces por semana, especialmente durante el verano; El suelo nunca debe estar completamente seco por mucho tiempo. Lo ideal es utilizar un aspersor para colocar debajo del árbol: permite que el agua se distribuya de manera racional y controlada, con continuidad o intermitencia, y además permite un ahorro considerable de recursos.

Cultivo y cuidado



El suelo recomendado para plantar es bien drenado, blando, posiblemente ácido; Se sugiere mezclar el suelo con turba y una pequeña cantidad de arena. Las plántulas, compradas en el vivero, deben colocarse en un agujero de aproximadamente 50-60 centímetros de ancho e igualmente profundo, en el que también se debe insertar un guardián para sostener el árbol en su crecimiento correcto: debe retirarse después del segundo año de desarrollo. Para la planta, sin embargo, se sugiere el período de otoño; Como operación preliminar, es necesario trabajar el suelo para eliminar las malas hierbas y suavizar los terrones. La poda debe realizarse al final de la temporada de invierno, eliminando las ramas secas o enfermas y las que obstaculizan el suministro de luz general a la planta con herramientas especiales.

Cómo y cuándo fertilizar



La fertilización debe realizarse dos veces al año, en otoño y en primavera. En otoño se recomienda usar un fertilizante orgánico, por ejemplo, estiércol, mientras que en primavera se debe usar un producto que equilibre los tres elementos fundamentales de manera equilibrada: potasio, fósforo y nitrógeno. Esto último es muy importante ya que determina el crecimiento de los tejidos y las partes vegetativas, pero no debe ser excesivo para no causar un debilitamiento del árbol; El potasio es esencial para fortalecer la planta, el fósforo garantiza una floración exuberante y su falta provoca un estado de deterioro global de la muestra. Sin embargo, el fertilizante usado también debe contener los microelementos necesarios, entre los que se debe mencionar el hierro, el cobre y el magnesio.

Manzana en flor: exposición, plagas y enfermedades



El manzano en flor requiere una exposición brillante, directamente afectada por los rayos del sol; no teme al frío, si no es excesivo, y se adapta incluso a altas temperaturas. Sin embargo, los parásitos son muy peligrosos, muy atraídos por esta planta, entre los que deben mencionarse los ácaros rojos; causan la desecación y la caída de las hojas y la formación de zonas necróticas, y pueden combatirse mediante simples acaricidas o con soluciones naturales como el jabón de Marsella diluido en agua y la maceración de la ortiga. Entre las enfermedades fúngicas extremadamente molestas se encuentra la costra, que se manifiesta con manchas marrones que conducen al deterioro de todo el árbol, con graves daños a las hojas, flores y frutos; como remedio se recomiendan productos especiales anti-criptogámicos.

Vídeo: arbol de manzano en flor (Septiembre 2020).