Frutas y hortalizas

Poda de vid


Beneficios de la poda


El vino es sin duda un componente inevitable en las mesas de todos nosotros, siendo notoriamente el símbolo de la compañía, además de ser la bebida ideal para servir junto con una amplia gama de platos. Sin embargo, obtener un producto de calidad no es en absoluto una cuestión simple. Cuidar la vid siguiendo los métodos de cultivo adecuados es la base de la buena salud de la planta y, en consecuencia, su productividad. Para garantizar esto, la poda de la vid es uno de los objetivos fundamentales que se deben lograr. De hecho, realizar una buena poda es uno de los puntos clave para obtener un vino de calidad. Podar las vides de manera óptima y, por lo tanto, tener un buen vino listo para servir en la mesa puede convertirse en una actividad simple y agradable pero satisfactoria para todos.

Cuando podar



La poda de la vid se lleva a cabo inicialmente desde el segundo año de vida de la planta. Se lleva a cabo una segunda vez en el mismo año y una tercera en el año siguiente. El mejor momento para podar la vid es en la temporada de invierno, cuando la planta ha perdido sus hojas, precisamente entre los meses de enero y febrero. Sin embargo, es necesario recordar algunas variaciones temporales sobre la poda, que dependen principalmente de la edad de la vid. De hecho, las plantas más jóvenes se podarán al final de la temporada de invierno, ya que esto sirve para eliminar más partes de la planta que el clima invernal ha contribuido a dañar. En algunos casos, como en el caso de la vid con uvas blancas, también puede proceder con una poda de verano.

Como proceder



En comparación con la de otras plantas, la poda de la vid requiere una previsión particular, así como la mano de trabajadores experimentados, ya que este paso afectará la productividad de la planta. A través de la poda, es posible establecer el número de racimos que deberán desarrollarse. Las principales técnicas utilizadas en la poda son el cordón permanente y la renovación. El primer método se refiere a aquellas plantas que tienen brotes muy cortos en comparación con el brote principal involucrado en la producción de racimos de uvas, mientras que la poda con brotes de renovación es específica para aquellas enredaderas con brotes de varias longitudes. La poda de ramas, también conocida como poda mixta, tiene como objetivo desarrollar nuevos brotes principales a partir de los cuales se generarán nuevas uvas.

Poda de vid: curiosidad adicional



Dependiendo del número de gemas que quedan en las ramas, se distingue además entre un tipo de poda de vid corta y larga. En el primer caso, quedan dos o tres gemas como máximo y es preferible que las vides tengan una productividad más marcada que las yemas basales. Esta poda se usa principalmente junto con la poda de cordones. En la poda larga, por el contrario, las ramas se cortan con longitudes variables y dejan entre ocho y quince yemas. Además, la poda larga va de la mano con la poda para renovar el rodaje. Además del corte, el modo con el que se manipulan las ramas y ramas de toda la estructura es fundamental, para que pueda mantener una forma definida.

Vídeo: PODA DE LA VID (Septiembre 2020).